20 marzo 2012

Macarons de Pierre Hermé




¡Qué casualidad! Hoy se celebra el día de los macarons y yo me estrené el sábado con esta receta que tenía en pendientes hace tiempo. Y es que cualquier repostero que se precie o aficionado como yo tiene que hacer en alguna ocasión esta receta.

Si la hacéis que os aproveche y si no os sale a la primera no os preocupéis, que por lo visto es de lo más frecuente.

La receta es del Larousse de los Postres y viene del rey de los macarons, Pierre Hermé:

450 gr. azúcar glass
280 gr. almendras molidas
7 claras de huevo
unas gotas de colorante rosa
unas gotas de colorante amarillo

Para el relleno utilicé una ganaché de chocolate.

Lo primero que haremos será tamizar el azúcar glas y las almendras molidas, esto nos hará que los macarons nos queden con una superficie lisa y sin grumos.

Ahora montamos las claras de huevo, para ello ponemos en nuestro bol las claras y vamos batimos hasta conseguir que tenga un punto firme, seguidamente añadimos las gotas de colorante y batimos hasta que el color se unifique en toda la mezcla. (yo no lo hice para poder teñir en dos colores)

Con ambos ingredientes ya preparados, procedemos a incorporarlos, para ello espolvoreamos la mezcla de azúcar y almendras sobre las claras en forma de lluvia, mezclamos con una cuchara de madera removiendo desde el centro hacia los bordes y girando el bol. La mezcla la tenemos que hacer de forma muy suave, ya que sino se nos hundirán las claras. Debemos obtener una masa fluida. (Pero tiene que quedarse la forma)

Precalentamos el horno a 250º

Ponemos una hoja de papel de hornear sobre nuestra bandeja. Vertimos la masa en una manga pastelera con una boquilla lisa (de uno 2 cm, nº8).

Vamos formando los macarons sobre la bandeja (aproximadamente de unos 2,5 cm).

Dejamos reposar los macarons durante una hora mínimo, (si los dejáis más horas no pasa nada) para que se forme así la pequeña costra que tiene el pastel.

Metemos la bandeja en el horno y bajamos la temperatura inmediatamente a 180º, y los dejamos cocer de 10 a 12 minutos con la puerta del horno entreabierta. (en este punto cerré la puerta y se me tostaron, total que la siguiente hornada la puse directamente a 150º)

Cuando tenemos nuestros macarons cocidos, sacamos la bandeja del horno, levantamos un poco el papel de hornear y bajo el papel pulverizamos un poco de agua. El vapor que genera el agua hace que se despeguen los macarons con más facilidad.

Pasamos los macarons a una rejilla para terminar de enfriar y seguidamente lo rellenamos. (Cogemos de dos en dos que será lo que forme nuestro macaron, al estilo de galletas rellenas)

Estarán mucho mejor al día siguiente, guárdalos en una bolsa de congelar sin aire, y después en una fiambrera y a la nevera. Incluso a los dos días estarán mejor aún.

16 marzo 2012

Pudin de bollitos (Horno solar)


Siguiendo con el reto de Gastronomía Solar, en esta ocasión me decanté por algo dulce. Aprovechando que tenía unos bollitos que preparé el domingo tipo brioche y que ya no estaban tan frescos pues me decidí por esta receta. Es muy sencilla de preparar y en el horno solar quedó estupenda, además lo hice a continuación del pollo con patatas y aproveché el agua caliente de haber cocido las patatas y la eché en la bandeja del horno consiguiendo ahorrar tiempo puesto que ya estaba caliente y de este modo puse el molde del pudin al baño María en el horno solar.














Os dejo el paso a paso para que veáis lo sencillito que es:


Hechamos 150 gr de bollitos, magdalenas, pan, etc.. a trocitos en un bol y añadimos 6-8 cucharadas de azúcar.












Ahora batimos 4 huevos y añadimos 800 ml de leche y un poquito de vainilla en pasta o estracto.














Añadimos esta mezcla a la del pan y mezclamos.














Caramelizamos un molde, en este caso tenía uno de pudin en color negro con tapadera que vino genial para el horno solar puesto que ya sabéis que el negro atrapa mejor la energía del sol.


















Volcamos la mezcla en el molde y llevamos a nuestro horno solar, que tenía preparado con la bandeja cubierta de un dedito de agua.















No lo tuve mucho tiempo, lo que tardé en comer y recoger la cocina, como estaba bien caliente de haber preparado el pollo, el agua del baño María estaba calentita pues me imagino que influyó, lo mejor de estos horno es que la comida no se quema. Eso sí, lo que quemaba era el vapor que salía al abrir el horno, la verdad es que pequé de "primeriza", como no lo veía enchufado a ningún sitio pensé que no cogería temperaturas tan altas, así que estáis avisados!!!



Aquí ya lo véis terminadito, ¡¡¡ ay qué rico estaba!!! Y lo baratito que me salió, cero gasto de electricidad o gas y cero emisiones. Un apunte, no llenar hasta arriba como yo hice, porque subirá y se derramará, menos mal que tenía la bandeja del baño María y lo único que ocurrió es que el agua se puso blanca.

Dejar enfriar, mejor de un día para otro.
Mis peques  lo adornaron así, con sirope de fresa y chocolate.